¿Sabes lo que son las electrolineras?

Aunque no se sepa a ciencia cierta si los coches eléctricos serán el futuro o no, cada vez se venden más. Las electrolineras son una estación de servicio que suministra la carga que necesita un vehículo eléctrico para poder continuar su marcha. Es como si se tratara de una gasolina convencional, pero en vez de tener surtidores de combustible, posee puntos de recarga.

 Hoy en día, las electrolineras comparten espacio con las gasolineras tradicionales. Aunque son claramente menos numerosas que estas. Pero el plan del Gobierno para impulsar la infraestructura de recarga a nivel nacional establece que más de 1.000 gasolineras con ventas superiores a 5 millones de litros anuales o peso relevante en el territorio deberán instalar al menos un punto para vehículos eléctricos.

¿Cómo funcionan las electrolineras?

El funcionamiento de una electrolinera es parecido al de las gasolineras de siempre, salvo por algunas diferencias técnicas. Una estación de carga de vehículos eléctricos dispone de tomas de recarga rápida, que suelen funcionar con el autoservicio, es decir, es el propio conductor el que recarga la batería de su moto o coche eléctrico. También, es importante saber que según la potencia de suministro existen varios tipos de recarga diferentes. Hay cuatro modos, y son los siguientes:

  • Modo 1: No existe comunicación alguna entre el coche eléctrico y la infraestructura de carga. 
  • Modo 2: Existe un dispositivo que avisará al usuario en caso de que la conexión con el vehículo no se realice adecuadamente. 
  • Modo 3: carga semi-rápida. Duración 4 horas.
  • Modo 4: carga rápida

Principales diferencias entre una gasolinera y una electrolinera

Una de las principales diferencias entre una electrolinera y una gasolinera se trata del tipo de suministro ofrecido. La gasolinera ofrece gasolina o diesel, mientras que las electrolineras brindan energía eléctrica, lo que fomenta el respeto por el medio ambiente.

Por otro lado, existen puntos de recarga de uso público que los propios ayuntamientos aportan para que los vehículos eléctricos puedan hacer sus recargas en la vía pública. Asimismo, ya hay una red de recarga privada en restaurantes, centros comerciales y hoteles, que irá en aumento.

Por último, la diferencia que más llama la atención es que el precio de las recargas es inferior al del combustible. El conductor pagará de acuerdo con lo que consuma su vehículo, aunque en este caso dependerá de la electricidad que necesite para recargar la batería, cuyo coste es muy inferior al de la gasolina.

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